Las luces se apagan y un murmullo recorre la Quinta Vergara. Son las 22:00 y el público está expectante.
La llegada
Después de hacer fila por horas bajo el sol de febrero, finalmente entramos al recinto. El olor a empanadas y mote con huesillo nos recibe.
El Festival de Viña es más que música, es un ritual chileno que se repite cada verano.
El show
Cuando suena el primer acorde, todo el cansancio desaparece. La Quinta Vergara vibra al unísono. Hay algo mágico en compartir esa experiencia con miles de desconocidos que de pronto se sienten como familia.
El veredicto
Gaviota de plata. El monstruo está satisfecho. Nosotros también.
El Festival de Viña 2026 será recordado como uno de los mejores de la última década.



