Desde el primer acorde de Yellow, el Estadio Nacional se convirtió en un mar de luces y emociones.
Un show de otro planeta
Chris Martin y compañía entregaron un espectáculo visual y sonoro que superó todas las expectativas. Las pulseras LED sincronizadas transformaron al público en parte del show.
Los momentos cumbres
Fix You provocó lágrimas colectivas. Viva la Vida hizo saltar a las 70.000 almas presentes. Y el cierre con A Sky Full of Stars fue simplemente mágico.
Nota: 10/10. Un concierto que marcará la historia de la música en vivo en Chile.



